El pasado viernes tuvo lugar el primer encuentro de las personas que ocuparan las trabajaderas de Nuestro Padre Jesús del Silencio y María de la Salud. Un mensaje único y unánime transmite la Junta Directiva a este grupo de cofrades compremetidos, que sean fieles a su compromiso de evangelizar por las calles de nuestra ciudad. Que se desprendan de falsos protagonismos, de identidades confundidas y que generosamente se fundan a su "palo" para ser los pies de Jesús y María en este camino de pasión. Este mensaje quedó reforzado con la lectura que se hizo en la oración de San Pablo a los Colosenses, 3, 12-15. "Que la paz de Cristo reine en sus corazones: esa paz a la que han sido llamados, porque formamos un solo Cuerpo. Y vivan en la acción de gracias y sean agradecidos".
El acto fue sencillo, una oración, el mensaje que el presidente dio a las cuadrillas, la presentación del proyecto desde la vocalia de costaleros y se termino con un contacto de los capataces con sus costaleros.



